Tu Suelo Laminado Tiene Frío: Por Qué Necesita un "Abrigo" Invisible
¿Te ha pasado que
caminas sobre tu suelo laminado nuevo y suena como si estuvieras pisando una
caja de cartón hueca? ¿O que en invierno sientes un frío que sube desde los
pies? Si tu respuesta es "sí", no estás solo. Es un problema muy
común, pero la buena noticia es que tiene una solución muy sencilla.
El problema casi
nunca es el suelo laminado en sí, que es un material excelente. El problema es
que le falta su mejor compañero: una Base aislante
suelo laminado. Piensa en ella como el aislante térmico de tu casa o como un
buen colchón: es esa capa que no se ve, pero que marca una diferencia enorme en
comodidad y calidad.
Hoy te voy a
explicar, de la forma más clara posible, por qué esta capa es tan importante,
cómo funciona y cómo puedes elegir la mejor para tu hogar. Verás que es un
pequeño paso en la instalación que cambia todo.
¿Qué es
Exactamente una Base Aislante?
Imagina que estás
preparando una cama. No pones las sábanas limpias directamente sobre el somier
de madera, ¿verdad? Primero pones un cubrecolchón o una capa mullida. Pues con
el suelo laminado pasa igual. No se debe instalar directamente sobre el
hormigón o el cemento de la solera.
Una Bases aislantes suelo laminado es
como ese cubrecolchón para tu suelo. Es una lámina, normalmente de espuma de
polietileno, corcho o materiales sintéticos, que se coloca entre la losa de
hormigón de tu casa y las tablas de suelo laminado que tú pisarás.
Esta simple capa
tiene tres trabajos fundamentales que te voy a contar.
Los 3
Superpoderes de una Buena Base Aislante
1. El Silenciador (Aislante Acústico Suelo)
Este es el beneficio
más inmediato y apreciado. Sin base, cada paso hace que la tabla de laminado
golpee contra el duro hormigón. Eso crea ese sonido hueco y metálico que se
escucha en toda la casa y, lo que es peor, en el piso de abajo.
Un buen Aislante
acústico suelo actúa como un
amortiguador. Absorbe el golpe del impacto, convirtiendo ese "TAC"
desagradable en un pisar silencioso y sólido. Es fundamental para la paz en tu
casa y para ser un buen vecino. Reducirás drásticamente los ruidos por impacto.
2. La Manta Térmica (Aislamiento)
El hormigón es frío.
En otoño e invierno, ese frío se transmite directamente a tu suelo laminado,
haciendo que la habitación se sienta más fría y que tus pies noten esa
desagradable sensación al caminar descalzo.
Las Bases aislantes suelo laminado crean
una barrera térmica. El material frena la transmisión del frío desde el
subsuelo, ayudando a que el suelo se mantenga a una temperatura más agradable.
Notarás la diferencia, especialmente en climas fríos.
3. El Escudo Protector (Barrera de Humedad y
Nivelación)
Aunque no lo veamos,
el hormigón puede transmitir humedad residual. Con el tiempo, esta humedad
puede afectar al suelo laminado, haciendo que se deforme o que se deterioren
los bordes. Una buena base suele incorporar una lámina de polietileno que actúa
como barrera antihumedad, protegiendo tu inversión.
Además, todas las
soleras de hormigón tienen pequeñas imperfecciones: granos de arena, minúsculas
grietas, desniveles milimétricos. La base aislante, al ser flexible, se adapta
y tapa esas irregularidades, creando una superficie perfectamente lisa para que
el suelo laminado se asiente de forma uniforme. Esto evita que, con el tiempo,
las tablas se muevan o crujan en puntos específicos.
¿Cómo
elijo la base adecuada? No todas son iguales
Cuando vayas a
comprar, verás que hay diferentes grosores (2mm, 3mm, 5mm) y materiales. ¿Cuál
es mejor? Te doy una guía rápida:
·
Para la mayoría de casos (calidad-precio):
Una base de espuma de polietileno de 3mm es la opción más habitual y
suficiente. Ofrece un buen aislamiento acústico y térmico. Un buen ejemplo de
este tipo de producto específico es la Bases aislantes suelo laminado.
·
Si el aislamiento acústico
es tu máxima prioridad (pisos en bloques de vecinos,
dormitorios): Elige una base de caucho
sintético (EVA) o de corcho. Son materiales más densos que
absorben mucho mejor el sonido. Suelen ser más caros, pero si el silencio es
clave, valen cada céntimo.
·
Cuidado con el grosor
excesivo: Una base de 5mm o más puede ser demasiado mullida. Si el suelo
laminado no tiene un soporte firme, las juntas de las tablas pueden ceder con
el peso y romperse con el tiempo. A menos que tengas un problema de nivelación
importante, 3mm es un grosor seguro y eficaz.
Instalarla
es más fácil de lo que piensas
Instalar la base es
la tarea más sencilla de todo el proceso de colocar un suelo laminado.
1. Preparación:
Asegúrate de que la solera de hormigón esté completamente limpia, seca y libre
de polvo. Barre y aspira a conciencia.
2. Colocación:
Extiende los rollos de la base aislante sobre el suelo. Las tiras deben ir una
al lado de la otra, sin
superponerse (podría crear un bulto) y sin dejar huecos.
No hace falta pegarla al suelo.
3. Unión:
Sella las uniones entre tiras con una cinta adhesiva ancha (cinta de carrocero
o cinta específica para esto). Esto crea una capa continua y evita que la base
se mueva.
4. ¡A
colocar!: Una vez cubierta toda la habitación, ya puedes empezar a
montar tu suelo laminado directamente sobre ella.
Un
error muy común que debes evitar: NUNCA pongas doble capa de base. Algunas
tablas de suelo laminado ya traen una base integrada en su parte inferior. Si
le añades otra capa suelta, el suelo quedará demasiado blando, se flexionará al
caminar y terminará dañándose. Si tu laminado ya trae base, no necesitas poner
otra.
Conclusión:
Incluir un buen Aislante
suelo laminado en tu instalación no es un gasto extra, es una inversión
inteligente. Por un coste relativamente bajo (es uno de los materiales más
económicos de la reforma), consigues:
·
Un hogar mucho más silencioso.
·
Un suelo más cálido y confortable.
·
Protección para que tu suelo dure muchos más años en perfecto
estado.
Comments
Post a Comment